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Luis Miguel compró yate a través de empresa fantasma

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La investigación internacional Pandora Papers, la cual revela cómo algunos personajes ocultan sus fortunas en paraísos fiscales, también dio a conocer que Luis Miguel formó parte de esta práctica que generalmente se utiliza para la evasión fiscal y el lavado de dinero.

Según los reportes, el cantante habría recurrido a una empresa fantasma para registrar su lujoso yate Sky en las Islas Vírgenes Británicas, en el Caribe en 2013.

El periódico El País revela que el intérprete realizó esta compra gracias a una operación en la que también participaron su hermano Alex Gallego Basteri y su ex asistente y mano derecha Joe Madera a través de una empresa fantasma llamada Skyfall Marine Limited.

Aunque el Sky navegó por aguas estadounidenses, según consta en las actas marítimas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), no se hacía mención del nombre de Luis Miguel como propietario de la embarcación, ya que de acuerdo a los documentos, el dueño legal del yate era Skyfall Marine.

De acuerdo con documentos obtenidos por El País, Skyfall Marine se creó con el único propósito de omprar el Sky. En esos documentos también consta que el dinero para la compra provenía de la fortuna personal de Luis Miguel. “El saldo promedio de sus cuentas en el último año se ha mantenido en las seis cifras”, dice una carta emitida por la filial del banco HSBC en Estados Unidos que hace constar que el cantante era su cliente desde hacía 16 años.

En los formularios para completar la compra se reveló que el cantante residía en Beverly Hills, que tenía pasaporte estadounidense y que su licencia de manejo había sido expedida en California; su hermano Alejandro se presentó con pasaporte español y con una residencia permanente en México.

Según El País, LuisMi vendió el Sky en 2020 “por una cifra reportada por la prensa del corazón en casi tres millones de dólares”. Sin embargo, los Pandora Papers revelan que desde 2016 Luis Miguel no había cubierto las cuotas anuales que debían pagarse a las autoridades de Islas Vírgenes Británicas. “Eso obligó a que el asistente tuviera que hacer un pago por 6 mil 595 dólares para restablecer la compañía y poder renovar el registro de la embarcación. Además, se le impuso una multa de 5 mil dólares por no completar el registro de directores de la compañía”, se menciona.

Fuente: La fiera

 

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